23 enero 2012
Publicado por M.
As terrifying as terror is…
Anoche tuve un montón de pesadillas. No recuerdo exactamente qué pasaba, pero tuve esa certeza nada más abrir los ojos. Es una de esas cosas que se sienten al despertarse, de la misma forma que uno sabe cuando tiene que bailar para poder seguir viviendo o cuando se tiene fiebre (aunque todos los que te toquen la frente te digan que no).
No recuerdo nada de lo que pasaba en las pesadillas, pero sí recuerdo haberme despertado y, estando en duermevela, haberme puesto muy nerviosa pensando que tenía que seguir el camino de baldosas amarillas. No importa lo que pasara ni en sueños ni en la realidad, iba a encontrar la solución siguiendo el camino y yendo a buscar al mago de Oz.
Así que hoy vi la película y seguí con Dorothy el camino de baldosas amarillas hasta que me di cuenta que todo esta en mí. Puedo esperar a que alguien que yo crea que está lleno de magia reconozca mis poderes otorgándome un símbolo, un ancla, algo de lo que no me desprenda nunca y me haga pensar que voy a ser lo que quiero mientras lo tenga…o puedo creérmelo, no esperar, hacer magia con mis propios pies y que me lleven a donde yo quiera.

























